Discurso de despedida de un profesor a sus estudiantes de sexto grado
Queridos estudiantes, padres, familiares, y todo el personal docente,
Hoy nos reunimos aquí con un sentimiento agridulce en nuestros corazones. Celebramos no solo el fin de otro año escolar, sino también el emotivo adiós a una promoción extraordinaria. Es un momento de reflexión, nostalgia y alegría al recordar el viaje que hemos compartido juntos.
A nuestros queridos graduados, este día marca el cierre de un capítulo en sus vidas. Hemos sido testigos de su crecimiento, de sus logros, de sus desafíos superados y, sobre todo, de la maravillosa conexión que han formado entre ustedes. Como profesor, es con orgullo que miro hacia atrás y veo no solo estudiantes brillantes, sino también individuos únicos con talentos, pasiones y un potencial infinito.
Hoy, nos despedimos con la conciencia de que muchos de ustedes tomarán caminos diferentes. Algunos se aventurarán en nuevas escuelas, otros quizás se mudarán a lugares lejanos. Aunque la distancia pueda separarnos físicamente, quiero recordarles que las amistades forjadas aquí perdurarán en sus corazones. No olviden los lazos que han tejido con sus compañeros de clase, porque, aunque las circunstancias nos lleven por caminos divergentes, siempre llevarán consigo los recuerdos compartidos y las lecciones aprendidas en esta etapa de sus vidas.
A los padres y familiares, agradezco la confianza que depositaron en nosotros para guiar y educar a sus seres queridos. Su apoyo ha sido vital en el éxito de esta promoción, y les insto a seguir siendo faros de luz en el camino de sus hijos. La educación no es solo responsabilidad de la escuela, sino un esfuerzo conjunto entre la familia y la comunidad educativa.
A mis queridos estudiantes, aunque el futuro les presenta nuevos desafíos, estoy seguro de que están preparados para enfrentarlos con valentía y determinación. La vida está llena de oportunidades esperando ser descubiertas por cada uno de ustedes. No teman explorar, aprender de cada experiencia y, sobre todo, nunca dejen de creer en ustedes mismos.
Hoy no decimos adiós, sino más bien un "hasta luego". Mientras emprenden nuevos caminos, recuerden que siempre tendrán un lugar especial en nuestros corazones y en los pasillos de esta escuela que alguna vez llamaron hogar. La vida los llevará por distintos senderos, pero espero que, en algún momento, se crucen de nuevo y compartan las historias de los capítulos que están por escribir.
Felicidades, promoción [AÑO]. Les deseamos todo el éxito en sus futuras travesías. Que cada paso que den les acerque más a la realización de sus sueños. ¡Hasta luego, queridos estudiantes!
¡Gracias a todos!
